miércoles, 4 de enero de 2012

Abrazando mi alma

De forma inesperada, la necesidad de un abrazo surge en mi interior y crece. Esa necesidad imperiosa de sentirme protegida otra vez, de que alguien más, alguien ajeno a mi dolor, levante con sus brazos la armadura que se desmorona lentamente a mis pies, a sus pies. Es en ese momento justo, ni antes, ni después. En cualquier otro momento carecería de sentido porque habría vuelto a amurallarme sola, como siempre. Es cuando la fuerza flaquea, cuando la máscara deja ver a la persona que hay detrás, que necesito que alguien se interponga entre los demás y yo. Que cuide de mi por unos segundos, solo un instante hasta recomponerme, pero es difícil confiarle a alguien esa cercanía que te deja a merced del otro y con la guardia baja. 
Finalmente, me abrazo sola. Abrazo mi alma y arrullo a mi mente para que descanse y deje de atormentar a la otra con sus lastimosos pensamientos. Podría decir que estoy acostumbrada, pero lo cierto es que hay veces, momentos específicos, en que siento que el corazón se me encoje, que la angustia me invade y ya no hay lugar hacia donde correr. Y es ahí, cuando ya no hay tiempo y el escudo se hace añicos, que mi alma llora mientras en un intento desesperado trata de cubrirse tras una media sonrisa y una mirada llena de lágrimas.

04/01/12
Calira -. 
© Copyright 2011 Carla Nogueira
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miércoles, 9 de noviembre de 2011

Suficientemente


No sé. Y nada es suficiente. Ni suficientemente bueno, ni suficientemente atractivo, ni suficientemente original. Entre tantos otros ‘suficientemente’, claro.
Principios, nudos y finales sueltos que quizá nunca vayan a tener sus continuidades. Problemas que quizá nunca se resuelvan, e historias que quizá jamás sean contadas. De pronto mi cabeza va a mil, y de pronto mis neuronas se desconectan y todo queda en la nada. Me persiguen las historias trilladas y si huyo de ellas, me encuentro con los textos oscuros, llenos de tragedia.
Si las palabras no vienen solas, simplemente no las obligo. Y así es como termino en todo esto, sin contar nada en especial pero contando algo. Hablando de trivialidades y dejando lo importante para más adelante. Probablemente para cuando mi psiquis esté preparada para dejar caer su escudo una vez más.

Y esto cumple con las palabras del principio. No es ni suficientemente bueno, ni suficientemente atractivo, ni suficientemente original. Entre tantos otros ‘suficientemente’, claro. Bleh.

09/11/11
Calira -.

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viernes, 14 de octubre de 2011

¿Cuántas veces miras hacia arriba en el día? Y no valen las veces que miras sin ver.

Cada día, cada dos pasos, levanto la vista hacia el cielo y observo. Nos perdemos demasiadas cosas por estar ocupados en banalidades. Cosas que tarde o temprano pasarán y que dejarán en nosotros esa sensación de vacío que nos despierta un hambre insaciable, que nos despierta la codicia que nos hace imparables.
Y vos, ¿cuántas veces miras hacia arriba?

Mirar para arriba me enseñó muchas cosas. Me enseñó que un día lluvioso no tiene que detenerme, como no lo detiene al zorzal que baja a mi jardín a buscar su comida en el barro. Me enseñó que un día puede ser malo, pero que una nube puede sacarme una sonrisa al usar el cielo como lienzo para su arte efímero. Mirar para arriba me enseñó que, aunque no pueda volar, puedo sentir la vertiginosa libertad que te provoca el viento en la cara con solo ver a los pájaros planear sobre mi cabeza.

Y si me dijeras que puedo viajar a la luna como se puede viajar a Japón, simplemente te diría que no. Prefiero todas esas inquietudes en mi mente que la hacen diferente y misteriosa. Esa luna inalcanzable con su séquito de estrellas y su aire de grandeza. Prefiero seguir mirando hacia arriba cada noche de mi vida, con una pregunta en mi cabeza: ¿Algún día la conoceré? Deseando que se haga realidad, pero deseando más aún que ese deseo se mantenga así, como un deseo y nada más.  

14/10/11
Calira -.

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jueves, 18 de agosto de 2011

Tu cuerpo es el mio

Lo veo tomar un cigarrillo lentamente, casi como si apreciara cada detalle de ese momento. El fuego ilumina su rostro y le da brillo a sus ojos al encender el cigarro. La primera bocanada de aire sale de su boca convertida en humo y la humareda se eleva lentamente atrapando mi mirada. Contorcionándose, forma efímeras siluetas que solo quedarán registradas en mi mente. 
Mis ojos se desvían esta vez hacia su boca, mientras otra ráfaga de humo sale a través de sus labios. Su pecho se ensancha ante otra pitada, y casi puedo sentir en mi cuerpo el aire impregnado de nicotina entrando en el suyo. Mis ojos se cierran con placer y exalo el aire que contienen mis pulmones, para dibujar siluetas los dos juntos y a la vez.

01/08/2011
 Calira -.

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miércoles, 17 de agosto de 2011

Cuando la inspiración se va

Nada. No puedo pensar en nada y la inspiración no llega. Antes las palabras luchaban por salir de mi mente y hoy solo se levantan perezosamente para formar un fila desorganizada. Salen de a pequeños grupos y a veces, por distraídas, se les olvida caminar, tropezando unas con otras.
Es frustrante no tener el control pero, por experiencia, sé que funciona mucho mejor cuando ellas, libres, se toman su tiempo para arreglarse y salir una tras otra perfectamente acomodadas.
Cuando están listas no piden permiso, ni se escabullen tímidamente hasta llegar a un papel en busca de aprobación. Cuando están listas se apoderan de mí y hacen con mi mente lo que a ellas les viene en gana, dejándome a veces destrozada.
El problema de que hoy no se me acomoden de la forma que me gustaría, es la felicidad que me llena. Y si ese es el precio que debo pagar por dejar que ilumines mi vida, bienvenido sea. Mientras las palabras se encuentren dormidas en mi mente, dejaré que mi corazón hable por mí.

17/08/2011
Calira -.
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jueves, 26 de mayo de 2011

El momento es Hoy


El tiempo inevitablemente pasa. Intente aferrarme a él, tomarlo entre mis manos y detenerlo. Era el momento perfecto y, simplemente, pasó. Se escurrió entre mis dedos y desapareció para transformarse en recuerdo.

Hoy el tiempo sigue su ritmo y avanza con paso firme. Hoy la habitación se ilumina cuando apareces con tu paso sereno y tu sonrisa radiante. Tus ojos le traen paz a mi vida que se llena con tu presencia en tan solo un instante. Te amo.

26/05/2011
Calira -.
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viernes, 1 de abril de 2011

Gracias

Te observaba con la mirada llena de preguntas y terror. De pronto entendía que la vida estaba cambiando para mí, y me sentía indefensa. Viejos recuerdos de cuando era pequeña y las pesadillas me asaltaban en el medio de la noche, llegaron a mi mente. Necesitaba volver a sentir la seguridad que experimentaba cuando las sábanas me cubrían de pies a cabeza protegiéndome de fantasmas, asesinos y todo tipo de monstruos.
Sentí el contacto de tus manos sobre mi rodilla y el cambio que ese pequeño acto causó en mi interior. Comencé a perderme en esos ojos que desde hace años tienen un efecto embriagador sobre mí, y al fin sucedió lo que tanto esperaba. No necesité que digeras nada para entender que estabas conmigo. Que realmente estabas a mi lado, apoyándome. Y entendí eso que tanto me había dolido.
No lo comprendí hasta que choqué mi cabeza contra un muro, no lo comprendí hasta que me dolió en lo más profundo. No querías lastimarme, solo querías enseñarme que todavía me queda mucho por aprender.
“Dos personas se aman únicamente cuando son capaces de vivir la una sin la otra, pero deciden vivir juntas”; sé que no siempre vas a poder darme la mano para levantarme cuando me caiga, y que voy a tener que ser fuerte para ponerme de pie y mantener el equilibrio sin ayuda. Pero sé que vamos a estar juntos para compartir el millón de experiencias que nos esperan.

Gracias por enseñarme tanto.

26/03/2011
Calira -.

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